Morelia, Michoacán

México tiene talento de sobra, pero necesita perder el miedo a emprender, aprender a tolerar el fracaso y generar confianza para convertir las buenas ideas en negocios exitosos. Así lo consideró Marcus Dantus, reconocido emprendedor serial, inversionista y participante de Shark Tank México, en entrevista exclusiva, luego de un encuentro casual en un café de Morelia.

Con más de dos décadas de experiencia impulsando startups en México, Estados Unidos y Latinoamérica, el también autor de “Pensar en grande para hacerla en grande” sostuvo que Michoacán necesita más inversión, empresas profesionalizadas y mejores condiciones para hacer negocios. A nivel nacional, agregó, hacen falta leyes que se cumplan, menos corrupción y una mayor educación financiera, tecnológica y emprendedora.

“Nos falta ser menos adversos al riesgo, que la gente se atreva un poco más, tolerar más el fracaso”, resumió.

Ante el avance de la inteligencia artificial, Dantus rechazó que esta tecnología represente necesariamente una amenaza para el emprendimiento. Por el contrario, consideró que puede ayudar a las pequeñas empresas a competir con compañías más grandes, reducir costos y mejorar sus operaciones. Incluso, reveló que trabaja en un nuevo negocio basado en inteligencia artificial para apoyar a las pymes.

“Yo creo que es el gran ecualizador, como lo fue internet en su momento”, afirmó, aunque advirtió que la educación y la legislación deben avanzar con mayor rapidez para responder a los desafíos de esta tecnología.

¿Y qué puede hacer un joven que tiene una buena idea, pero carece de dinero y contactos? El inversionista recomendó enfocarse en resolver un problema real, diferenciarse de la competencia y acercarse a personas que puedan aportar capital, experiencia o conexiones. También llamó a gobiernos y escuelas a impulsar los proyectos juveniles, enseñar emprendimiento y fortalecer las habilidades humanas necesarias para construir redes de apoyo.

Dantus conoce los tropiezos de primera mano. Recordó que México.com, una de sus primeras empresas, consiguió financiamiento y notoriedad, pero terminó marcada por conflictos entre los socios. La experiencia, reconoció, le dejó aprendizajes que después aplicó en su trayectoria empresarial.

“Mientras aprendan la lección, no es un fracaso”, sentenció.

Durante su visita a Morelia, donde impartió una conferencia sobre emprendimiento y otra dirigida a profesionales de la periodoncia interesados en hacer crecer sus negocios, también se reunió con funcionarios municipales. Aclaró que no existe, por ahora, un proyecto formal, aunque señaló que el acercamiento permitió explorar cómo podría contribuir al desarrollo de las pymes michoacanas. Ante la posibilidad de regresar para compartir su experiencia con más emprendedores, respondió con buen ánimo: “Bueno, aquí ando. Ya estoy aquí”.